La caraja del siglo

Los corderos ya no balan. Aunque a uno le falta la mordaza, Schuster y Hanníbal Lecter contienen parecidos razonables. No vamos a engañar a nadie. Para todo madridista esta ha sido una noche de tristeza, frustración y desánimo. Un desengaño, vaya. Y No es para menos, desde luego. La mayoría permanecieron en la cueva. Los que hace apenas un mes sacaban pecho hoy agachan la cabeza y articulan frases del tipo “El árbitro debió invalidar la jugada” o “Nunca me habían hecho una jugada así“. Pues señores, nunca es tarde para aprender. En mal momento se apiñó el corro de la patata. Un gol que no tapa las miserias del Madrid en todo el mes de Febrero. Ganó el Getafe en silencio y con sigilo, con merecimiento. Y digo con merecimiento porque el equipo de Schuster, sí, ese equipo de valientes hombres, no hizo lo más mínimo para llevarse tres puntos que cada vez nos van haciendo más falta. Peor que las derrotas de Almería y Sevilla, pues caímos en casa. Se terminó la imbatibilidad y con ella la confianza en la la futura visita de el Roma. Calló Bernardo en la rueda de prensa, como lo lleva haciendo toda la temporada. Con Calderón, Schuster y Mijatovic se juntaron el hambre y las ganas de comer. Hay Liga, señores/as, igual que lleva habiéndola toda la temporada, y la habrá, no me cabe la menor duda. Porque cuando Dios cierra una puerta abre una ventana.

Oye el silencio…Clarice….el silencio de los corderos que saben que van a morir...”