Daniele De Rossi, la rifa de la temporadaBenito Floro será recordado en el Real Madrid, entre otros/as, por la profunda hecatombe que causó en los foros madridistas. El que un día fuera (y no volverá a ser) director deportivo del club de Concha Espina saldó su deuda naufragando por un terreno que le parecía nuevo. Como un tren de juguete en un jardín infantil el ex-jugador dio al traste con una de las posibiliades que, hace cuatro temporadas, sonaba fuerte y firme en una mesa que por entonces encabezaban los Florentino, Butragueño y compañía. No hablaremos de ese ciclo pero sí dejaremos caer que Daniele De Rossi, un futbolista por el que ahora se pega media Europa, pudo haber llegado a la capital por cuatro duros. Volvemos a entrar en el supuesto de las hipótesis, un patio sin salida, verdad, pero que prueba y afianza el sentimiento de los aficionados a los que creemos están tomando el pelo.  No sabemos si porque entonces el rubio no tenía suficiente nombre o porque su precio era absurdamente menor al que el Madrid acostumbraba a derrochar. Y no es nada nuevo. Se suman a la lista de innombrables los jugadores que hace un par o tres de temporadas pudieron haber vestido la elástica blanca por un precio incluso 10 y 12 veces inferior al que ahora se ofrece, dice o especula.

El italiano, invento de Capello, entra en las quinielas futuribles para los clubes que este año están defraudando. Se antoja como la solución, sin experimentos, para resolver problemas constantes y grupales. Un centrocampista de los de antes, trabajador, ganador y cumplidor. Formado en el Catenaccio, no podemos pedirle lo que demuestra Pirlo porque es el Gattuso giallorosso: Imponente, corpulento y tácticamente excelente. Tapa sus carencias técnicas con un disparo lejano de los que quitan el hipo. Y el Madrid, invitado cada tarde a merendar en un mantel diferente, empuja para recuperar el pulmón que un día desechó con valentía un insultante Benito Floro.