Sin luces y sin salida de emergencia. Así acabó el famoso autobús de Javier Clemente, inerte en los cuentos infantiles pero productivo en el fútbol que se mueve hoy en día. Al Madrid no le valían las pruebas ni los experimentos para arañar tres puntos que le ponen la Liga a tiro y que sume al Barça, con permiso del Villarreal, en la mesa de los nueve puntos. No sorprendieron los blancos pero tampoco los azulgrana en una jornada delicada y sensible para corazones ardientes. Los de Rijkaard, desafortunados con la actuación arbitral, dejaron escapar dos puntos que le dejan a tres partidos y medio del liderato mientras que Sneijder, el nuevo 23 madridista, enganchó un balón en el pico del área que resololvió a lo Zidane. Golazo por la escuadra que provocó el delirio en una parroquia que se ve campeona. Movilla no desentonó pero la próxima vez sería más conveniente utilizar la salida de emergencia. Es lo que tiene aparcar en doble fila…