El madridismo tenía la ilusión de festejar ayer noche el título liguero. No pudo ser. Pese a que el Madrid hizo los deberes y puso las ganas en el campo, el golazo que Marcos Senna marcó desde su casa anuló la fiesta prevista por el club blanco. Todo el Santiago Bernabéu estaba preparado para celebrar una noche mágica, histórica, la trigésimo primera competición liguera que iba a engrosar el palmarés de Chamartín y segundo título consecutivo. Pero aunque la cibeles no se puso guapa el alirón estuvo presente entre la afición merengue durante los más de 90 minutos de juego que duró el encuentro. Rápido se alimentaron las gradas de cánticos tras el primer gol, obra de Saviola. Schuster se empeñó en darle cuerda al pibito y el argentino no le defraudó al materializar un rechace en el minuto 13, recordando a los más piperos que tiene un porcentaje de gol el doble de eficaz que el de Raúl. Porque oye, fue dejar el capitán el brazalete a Gutiérrez y llegar los goles restantes, lluvia de Mayo. Aunque previamente Casillas paró un penalti a Garmendia y ¡por fín! tuvo una noche más que decente, el guardameta resolvió la papeleta a la altura de su contrato vitalicio y evitó los males mayores de un Pepe que va a más cada día pero del que parece se la ha pegado, un poquito, la vena leñera de Sergio Ramos. Si no puedes convencerlos, confúndelos.

Nada parecía poder detener al Real Madrid. Completo, rebosante, al máximo. Faltó Ruud para terminar de pintar un cuadro al óleo al que Robben y Higuaín pusieron color. El holandés desquició a Armando con el segundo tanto del partido y el Pipita volvió a demostrar que el gol se tiene, se vive y se huele, como ley de Arquímedes. Sustituto para vendavales. Ahora ya nada puede inquietar a este Campeón que tendrá que pensar esta semana la manera de ganar y cantar una Liga en el Sadar de Pamplona, terreno non-grato para la parroquia blanca pero que puede elevar su morbo de manera lícita con ella si junto a los tres puntos mete a Osasuna en el foso del descenso. No por mucho tiempo, la fiesta tendrá que esperar…