Buenas a todos. Antes de nada, me presento: soy Diego Caballero, blogger de ‘La Doble Visera’ y ‘Londres 1863′, y empiezo en ‘Fiebre del domingo noche’ una nueva andadura como invitado, gracias a nuestra amiga Eli. Me dedicaré, principalmente, a hablaros de todo lo que concierne a las ligas extranjeras, en especial a las europeas y sudamericanas, aunque todo se andará. Hoy, para ir metiéndonos en harina, vamos a pegarle un repaso a cómo está el deporte rey fuera de nuestras fronteras.

Hace poco, comentaba en un artículo que estaba cabreado con el fútbol, que no me estaba divirtiendo esta temporada. Cierto es, pero aun así varios partidos hicieron deleitarme, sobre todo algunos de la Premier, otros tantos de España, Argentina y México, y ninguno, absolutamente ninguno de Italia.

Hoy, 29 de abril, estamos cada vez más cerca del final de la temporada y, ahora sí, las sensaciones que todos los años nos deja la pelota sobre el tapete tienen que volver a aparecer. Todo está preparado: los escenarios, los cracks, el ambiente, etc. Sin ir más lejos, el de esta noche está llamado a ser considerado “el partido del año” o, quién sabe, incluso algo más. Un Barcelona en horas bajas se presenta en la casa del “todopoderoso” y superalabado Manchester United de Ferguson, Ronaldo y compañía. Una cita en la que uno de los dos saldrá de ella con un pie más cerca de la gloria, mientras el otro caerá envuelto en llantos amargos.

Mañana, en Stamford Bridge, el Chelsea tendrá la enésima oportunidad de revancha sobre el Liverpool. La ventana momentánea que los ‘blues’ consiguieron en la ida, gracias a la estupidez de Riise, otorga el papel de favorito a los hombres de Avram Grant. Aunque, como todos sabemos, cuando en el banquillo de enfrente está ese tal Rafa Benítez, todo puede pasar, tanto en lo bueno como en lo malo.

Pero eso no es todo. Después de la vuelta de las semifinales de la Champions, se dará paso a una nueva cita con la descafeinada Copa de la UEFA, en la que el Bayern tiene toda la presión encima y la obligación de vencer, sea como sea. Primero tendrá que voltear el marcador cosechado en la idea ante el Zenit (1-1), en el Allianz Arena. Después tendrá que vérselas, presumiblemente, con una Fiore que enamora a todo aficionado al fútbol y que, vista la falta de competividad de este Rangers en los momentos clave, se muestra como el conjunto preferido en las casas de apuestas para disputarle el título a los de Ottmar Hitzfeld.

Y, por si fuera poco, acabaremos estos siete intensos días con un fin de semana de infarto. Las grandes ligas europeas y americanas están a punto de decidirse, y vaya cómo se van a decidir. En Italia, viviremos el derbi Inter-Milan más esperado de los últimos años. Un Inter que no pudo cantar alirón la pasada jornada, espera poder hacerlo en esta, ante su máximo rival. Los de Ancelotti, en cambio, están en una lucha contínua por la cuarta plaza que da derecho a la disputa de la Liga de Campeones de la próxima campaña, y que tendrá que peleársela hasta el final al magnífico equipo que citábamos antes: la Fiorentina de los Mutu, Pazzini, Montolivo y compañía.

Al otro lado del charco, las cosas se están poniendo bonitas. Mañana comienzan los octavos de final de la Copa Libertadores, y los duelos Boca-Cruzeiro y, especialmente, el que vivirán los vecinos de San Lorenzo y River, son los partidos estrella de la jornada. Después de que comprobemos si D’Alessandro es capaz de cumplir sus palabras, tendremos la oportunidad de volver a vivir un nuevo ‘clásico’ argentino: el siempre esperado Boca-River. Tras la derrota de los ‘xeneizes’ ante los azulgranas la pasada semana, el partido de La Bombonera se presenta como fundamental en las aspiraciones de ambos cuadros, por lo que el ’superclásico’ se puede convertir en uno de los más decisivos de los últimos años. A su misma vez, en México, Chivas de Guadalajara sigue líder y se muestra implacable, sobre todo desde que venciera en el ‘clásico’ ante América, que, misteriosamente, ocupa el último lugar. Además, el logro de los 100 goles en Primera conseguido por el delantero estrella del ‘rebaño’, Omar Bravo, puede suponer el broche de oro para una campaña excelente.

El resto de ligas importantes están ya decididas a estas alturas. En Holanda, el PSV volvió a proclamarse vencedor de la Eredivisie, y ya van cuatro seguidas. Al mismo tiempo, en Portugal se vive una historia parecida; la única diferencia estriba en la contundencia con la que el Oporto de Ricardo Quaresma ha ido machacando a sus rivales. En Alemania, el Bayern es inminente vencedor desde hace ya varias fechas, mientras que en Francia, el Lyon de Juninho, Benzema y compañía está a punto de anotarse otro nuevo triunfo en la Ligue 1, a pesar de la pelea que ha mantenido durante toda la temporada con el Girondins de Burdeos de un Cavenaghi que nos vuelve a dar esperanzas.

Así están las cosas fuera de España. Unos celebrando y otros esperando para hacerlo. Están por llegar buenos momentos que la esférica nos volverá a regalar. Uno de ellos lo viviremos hoy, o eso espero. El fin de semana próximo estará cargado de buenos partidos y será el preludio del Madrid-Barça del siguiente miércoles. Todo ello culminará con la finalísima de Moscú, que semanas después dará paso a la Eurocopa de Austria y Suiza.

En resumen, no hemos tenido grandes alegrías este año, ni momentos eufóricos, pero nos queda muchísimo por disfrutar antes de que llegue la época de playa y tinto de verano. Por ahora, sigo con ilusión y esperanza. El 30% de ella la tengo en lo que sucederá esta noche. El 70 restante, en un equipo que viste de rojo y que no sabemos si nos volverá a defraudar dentro de mes y algo. Yo ya le he dado el empujoncito a la pelota, espero que ellos la rematen.

DoKiÈh – 29.04.2008