Si mañana viene Roman Abramovich, en yate o en avión, con 60 millones en una maleta y una caja del mejor caviar yo le vendo lo que quiera. Porque si es verdad que ha ofrecido esa suma a los propietarios del Liverpool por Fernando Torres no se a qué esperan estos últimos para envolverlo y ponerle el lazo. Rafa Benítez se opone porque la considera una operación “socialmente nefasta” pero… ¿Qué pasa con lo económico? ¿No es verdad que la deuda del Liverpool debía ser liquidad antes del final del próximo curso?

Comprendemos el miedo y el dolor que puede causar en la afición. Pero otros llegarán. Va camino de los 24 y ha necesitado superar los 30 goles y decirle “Chau Chau” a Cerezo para tener a media Europa rendida ante sus pies. A mi en España nunca me gustó. Claro que tampoco me gustaba el Atleti. A lo mejor por eso solo valoraba sus dotes de gamusino y su facilidad para fallar penaltis. Sin tener en cuenta la de veces que castigué a Dios por haberle dado a ese chico unas piernas tan largas, con una velocidad tan endiablada, que de tan poco provecho se lucrara. Yo, desde luego, no me lo pensaba.